viernes, 1 de enero de 2010

Prospecto hacia mejores vidas: El Confesionario

-Posamos una y otra vez, esperando siquiera al menos la aprobación de unos tantos, unos pocos, unos cuantos que puedan ver más allá de la promiscuidad que nos conlleva a fracasar bajo nuestras propias circunstancias, amanecemos mejor cuando así lo necesitamos y justo cuando debemos decaer nuevamente ni siquiera nos molestamos en pensar en cómo será el día siguiente. Dígame usted Padre, ¿debemos ser pacíficos y civilizados?, ¿debemos obviar los peores resultados y sentarnos mientras cruzamos nuestros brazos?...¿no es así como comienzan las guerras, falsas hipótesis sobre criminales e incluso la putrefacta espera a que algún Dios nos perdone por nuestra presunta y orgullosa ignorancia?. Podría demandarme o si así lo desea reclutarme hacia las tropas del infierno, lamentablemente entiendo que su situación no sea la más adecuada y mucho menos fácil como para dominarme- Comentó Richard al Padre que aún con algo de vida se estaba desangrando en su confesionario luego de haber sido degollado.

-Debería ahora rezar un "Padre Nuestro", recuerdo que desde niño me decía que lo hiciera luego de confesarle todos mis pecados.

Luego de aquellas palabras, Richard tan sólo sonríe y se arrodilla a rezar.

Gabriel Aa.

No hay comentarios:

Archivo del blog