En el lugar donde el mal se esconde, donde la vida no existe, donde no se encuentra misericordia. En aquel agujero donde se climatiza la peor intensidad del ser, donde la densidad de la gracia se convierte en oscuridad y el reactiva hacia su peor característica, el mundo forma parte de cada alma que se desvanece, cada una de ellas que crea el ambiente más pesado, cada cual crea la fusión entre lo irreconocible e irreal, la insana mentalidad humana, la locura de los desertores, aquellos que creyeron en la ubicación de lo que puede ser la salvación y los otros que creyeron en la manzana de la discordia.
Podríamos intentar entender las acciones que nos hacen ser lo que somos, pero si al final no podemos entendernos siquiera a nosotros mismos, creo que jamás podremos entender al resto.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario