jueves, 20 de agosto de 2009

La Estabilidad de la Luna

Heme aquí, parado en la intravenosa del mundo. La complejidad, la anestesia a los problemas, el pacifismo de la solitaria brisa que choca contra los extremos de mi rostro. ¿He muerto o simplemente estoy descubriendo la verdadera vida llena de belleza que siempre he querido ver?, me siento inflado, tan ligero como una estrella que recorre suavemente el universo sin obstáculos en su frente, soy la reencarnación de un corazón saludable, pleno y grato de influencia que se escabulle en mis entrañas...y he ahí cuando me pierdo en sus inmensos ojos color café, la divina voz que rodea mis tímpanos a medida que habla tan inteligentemente expresando sus ideas desde el interior de su hemisferio izquierdo...y lo único que puedo decir al respecto es:
Gracias Padre, gracias por hacerme fuerte, gracias por bendecirme con su presencia. No te defraudaré.


*Dedicado a mi novia

Aa.

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