Perplejo y casi obsesionado con la cochina sociedad, me encuentro en el desarrollo de una posible e inigualable contradicción que me haría pensar en: ¿ser o no ser?.
Fácil, es tan sencillo como despertar cada mañana y sentir el sueño dominante en tu mirada, una simple mirada ante el espejo te incita a provocar una "desconexión" cerebral y asi poder decir de una buena vez por todas "dormiré". Si, asi es, dormiré!. Nueva revolución interna contra nuestros sentidos, no hay juerga que incluya la intranquilidad que produce la euforia ante una continua serie de nervios y ansiedad consumista. Bah, jódanse.
Aa.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario