lunes, 6 de abril de 2009

Personificación Abierta


Simplemente un cuento:





Personificación abierta.

Pueden escucharse los sonidos de los autos desde la ventana del hospital. Es casi predecible observar cada una de las personas que morirán esta noche, maldita sea.
¿Es justo llegar a un punto donde simplemente la gente se convierta en basura?...a veces me pregunto donde se encuentran los colores que rellenaban mi vida, lo único que puedo ver por el momento es blanco y negro…si tengo suerte, el gris se encuentra presente. No es fácil creer en algo cuando tu única esperanza es la muerte, el cáncer se apodera de tu cuerpo y a veces rezar no calma el dolor. Hay personas que no sienten interés por el dinero, no sienten interés por la vida, no quieren saber absolutamente nada sobre la humanidad, lo único que desean es ver al mundo arder. Detesto a los niños, es una particularidad en mi persona, es por esto que instale dos detonantes C4 en el área de los niños enfermos. Los ancianos son detestables, sobre todo los que se encuentra en su etapa terminal, ansío verlos en llamas cuando estalle la bomba que se encuentra en el piso de esos malditos. Las madres que esperan niños…si no fuese porque este tercer detonante me destrozará en pequeñas partículas de piel humana junto al resto del hospital, pondría una cámara luego de la explosión que esté conectada un televisor de unas 54 pulgadas frente a mis ojos solo para reír de sus putos dolores de parto convertidos en abortos a causa de quemaduras de tercer grado. Solo faltan 15 minutos y finalmente descansaré de esta mierda.

-Sr. Harry, es la hora de su cena.- Dijo la maldita enfermera.
-Gracias, no quiero comer esa porquería ahora…sólo tráigame un cigarrillo a ver si el maldito cáncer termina de matarme.- Contesté yo.

Entiendo su mirada de desagrado, es algo como: “Aun sigo sin entender por que carajo tengo que tratar con estos cancerosos de mierda”.
Tranquila querida, tranquila.


Gabriel Abdel.

No hay comentarios:

Archivo del blog