
Hacia el punto mas insano se dirigían las palabras. Los puntos de conferencia, los puntos de diferencia, los puntos de inferencia, decadencia y benevolencia. Se basaban en lo cabizbajo, desde la depresión hasta los puntos mas oscuros del ser humano, todo aquello que produce asco, la multitud, la igualdad, la falta de fraternidad y abundancia de hipocresía. Se basaban en todo aquello que hace vomitar, lo que pone al olvido la potencia de continuar pero si alimentarse de la perdida mayor, alimentarse de las habilidades hasta dejar un profundo hueco o vacío intenso, un punto negro, un punto de oscuridad, un punto de objetos distintos volteados una y otra vez ante la imperfección de cualquier otra cosa que pueda parecer coherente, donde la lógica difiere de la brutalidad hasta desvanecerse en el punto más crítico del dióxido de carbono que escupimos a medida que continuamos hablando...
Al final, nadie entiende nada.
Gabriel Aa.
Gabriel Aa.

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