sábado, 25 de abril de 2009

Albedrio de Marco-Polo






Albedrio de Marco-Polo

Recuerdo que cuando era niño, siempre me gusto jugar con cuchillos…simplemente me gustaba como se reflejaba mi imagen en ellos, son totalmente puros, lisos y bien afilados, tal como una hoja de papel o un trozo de espejo después de haberse roto, papá y mamá siempre me los quitaban y preferían verme jugar con esos malditos juguetes de plástico. Detestaba salir al patio con papá solo para ver como me lanzaba una maldita pelota de baseball para yo después batearla…Dios mio que deporte tan aburrido. Por mi parte de una forma individualista, siempre me gustaba cortar los juguetes por la mitad con una pequeña hacha para carne de mamá, tendría unos 8 años para aquella época.

No tenía ningún amigo en la escuela, detestaba a todos mis compañeros porque nunca quisieron dejarme jugar con ellos. El único amigo que siempre tuve fue Marco, vivía en mi armario pero mis padres nunca me creían, gracias a el fue que pude superar los problemas que tenía en el colegio y los que tenia con mis padres. Hubo un dia que papá me gritó porque llego del trabajo con muy mal humor, incluso creo que había consumido alcohol para ese entonces y violó a mamá, la golpeaba continuamente con un sartén caliente en la cabeza y lo único que pude hacer al respecto fue esconderme con Marco. Tenía 11 años para esos tiempos, Marco me dijo que le quitara el estrés a papá de una vez por todas asi que eso fue lo que hice. Mientras papá dormía y mamá estaba encerrada en el baño llorando y consumiendo algo blanco que le aflojaba los mocos, yo tomé el hacha para la carne, una tijera y una cuchara. Marco me dijo que la cuchara la debía usar para los ojos, ya que mientras le quitara los ojos era mas fácil calmarle el estrés. Tomé el hacha y fuertemente le corté ambos pies a papá…no quise despertarlo pero tampoco sabía por que gritaba, Marco me decía que estaba llorando de la felicidad, que al fin se estaba recuperando. Luego mientras se tocaba los pies y lloraba de la felicidad me monté en su espalda e introduje la cuchara en su ojo derecho, mientras iba saliendo el ojo un líquido blanco lo acompañaba, pensaba que los ojos eran como en las caricaturas que salían normal y listo pero estos traian un hilo pegados a ellos. Para ayudarlo, tomé su otro ojo con la mano, ¡Me sentía muy feliz porque jamás había escuchado a papá gritar con tanto entusiasmo!, usé la tijera para cortar el hilo que estaba pegado a los ojos…me dio mucho asco porque salío muchísimo mas líquido blanco y se escurrió en el rostro de papá.

-Listo Billy, ahora sólo cortale la cabeza con el hacha – Dijo Marco.

 

Papá estaba gritando de la alegría y finalmente dijo:

“Por favor…no sigas”.

Por un momento creí que eran súplicas y me entristeció muchísimo, pero luego entendí que quizás no podía creer que su hijo le fuese a hacer un favor tan grande, así que sonreí y corté su cabeza hasta la mitad, ¡luego arranque el resto con mis propias manos apoyando las piernas en su hombro y estirándome mientras sujetaba la cabeza!.

Marco me dio un gran abrazo y cuando mamá entró al cuarto y me vió manchado en pintura roja comenzó a gritar y vomitó…aún no entiendo por que.


Gabriel Abdel :)

 

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